CRM para restaurantes integrado con el sistema de reservas. Historial de visitas, alergias, preferencias y automatizaciones de fidelización. Todo en un solo panel.
Ver demo gratuita →Cada reserva construye automáticamente la ficha del cliente: visitas, ticket medio, preferencias de mesa, alergias y notas del personal. Sin formularios manuales.
El sistema alerta al personal cuando llega un cliente con alergias críticas o que es VIP. La información aparece en el plano de mesas antes de que entren por la puerta.
Mesa detecta cumpleaños y aniversarios y envía automáticamente un mensaje personalizado con oferta especial 7 días antes. Sin intervención manual.
Identifica clientes que no han visitado en 60 días y lanza automáticamente una campaña de reactivación por WhatsApp. Recupera clientes sin esfuerzo comercial.
Cada cliente recibe automáticamente una encuesta de satisfacción 2 horas después de su visita. Las respuestas se registran en su ficha y generan alertas si hay valoraciones bajas.
Filtra tu base de clientes por frecuencia de visita, ticket medio, zona preferida o valoración. Lanza campañas dirigidas exactamente a quien quieres impactar.
Un CRM (Customer Relationship Management) para restaurantes es una base de datos que guarda el historial, las preferencias y el comportamiento de cada cliente. Sirve para dos cosas: personalizar la atención en sala y automatizar la comunicación para que el cliente vuelva. Recuerda lo que tu equipo no puede recordar de cientos de personas distintas.
Un CRM como Salesforce o HubSpot está pensado para ciclos de venta largos entre empresas. Un CRM de restaurante está pensado para interacciones frecuentes, cortas y presenciales. La ficha de un cliente tiene que mostrar lo importante en tres segundos, antes de que llegue a la mesa, no un embudo de ventas. Adaptar un CRM genérico a eso exige personalizaciones caras.
Un cliente habitual reserva. Antes de que llegue, el personal ve que su cumpleaños es la semana que viene, que prefiere la terraza y que es alérgico a los frutos secos. Esa atención no cuesta esfuerzo y es la que hace que vuelva.
El restaurante de al lado no sabe que tu cliente prefiere la mesa del rincón. Tú sí. Esa información se acumula mes a mes y es difícil de copiar. Además, si la guarda tu propio sistema y no una plataforma de reservas de terceros, los datos de tus clientes siguen siendo tuyos.
Configuración en menos de 15 minutos. Sin permanencia.
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